18 mayo, 2019

Reseña #334. Lágrimas de Aren, de David Pierre

Lágrimas de Aren


Editorial: Pluma de Cristal
Páginas: 94
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788494901324
Precio: 9,95 €

Sinopsis

AREN LLORA POR NO SER OLVIDADO

Aren es un mundo lleno de secretos. Secretos tan bien enterrados que sus habitantes ni siquiera llegan a plantearse la existencia de aquellas que, con un gesto, crearon el suelo fértil y vaciaron sus pulmones hasta llenar el aire de oxígeno.

Cuentan las viejas voces que en el vasto desierto que llena la superficie de este planeta se encuentran unas piedras antiguas, las runas, que son capaces de descifrar el pasado.

¿Despertará Aren de su pesadilla? ¿Logrará permanecer en el recuerdo?

Reseña

Una novela corta original que intrigará al lector como pocas veces ha ocurrido.


¡Cómo agradezco este tipo de libros cuando estoy saturado de estudiar! Siempre defenderé la literatura de entretenimiento, porque muchas veces solo necesitamos eso, algo que nos permita escapar de lo que llevamos haciendo horas. Y más cuando son tan originales y con una mezcla tan sumamente curiosa.

Comencemos. «Lágrimas de Aren» es un libro que narra el inicio del mundo de Aren, un mundo que sirve de escenario para otras historias del autor, como la novela publicada seis meses antes que esta por Caligrama «Proyecto ficción» y otros escritos. Esto podría ser algo normal, cotidiano, pero es abrir sus páginas y encontrarte con algo distinto, tanto que a día de hoy no he tenido el placer de ver otro similar.

Dado que es la explicación del inicio -y que tiene muy pocas páginas- no voy a extenderme en exceso. El libro podríamos dividirlo en tres secciones basándonos en el estilo. La primera narra las aventuras de una mujer de Nehers, ciudad de un mundo presumiblemente mágico, que un día decide escapar de su ciudad a pesar que desde pequeños se les dice a los habitantes que fuera de su ciudad no hay nada, solo muerte. Esta sección, narrada por ella misma a modo de diario o de crónica, podría pertenecer a la literatura de espada y brujería, con un desarrollo frenético y sólo narrando lo imprescindible para la historia.

La segunda sección es la que verdaderamente me ha cautivado. En ella se cuenta la historia de Aren en formato de poema o canción, acompañados en ocasiones de breves explicaciones. Generalmente cada mito u origen tiene varios poemas con la misma métrica, pero a veces diferente a los demás.
La tercera, en cambio, el protagonista-narrador es otro, y la historia ocurre en la Tierra. Unai Valdo, un científico obsesionado con hibridar especies, vive con la sombra de las consecuencias de haber participado en un proyecto que salió terriblemente mal. Pero una carta pondrá su mundo patas arriba y su pasado quizás no esté tan lejos.

Ilustración de Gemma Martínez. Tomada de «Lágrimas de Aren» (David Pierre)
«Aquellas antaño un único ser
deben dar vida para coexistir.
Su nuevos cuerpos, un ardor sin fin
que las protectores hace nacer.

Naturaleza levantará bosques
de criaturas ansiosas por vivir.
Clima ejercerá pronta la fuerza vil
contra lo que Tiempo y Espacio cosen.

Memoria mutará en existencia
será la última de las protectoras,
y la sombra e las neuvas deidades.

Tar y At, vital esencia prohibida;
Neda y Uz, principio y fin, negras rosas,
y Cor, inevitable espectro errante.»

Es llamativo que el propio libro se divida en tres partes. En la primera, actuando quizás como prólogo, conocemos las aventuras de la joven de Nehers. En la segunda se conoce la mitología de Aren, pero en la tercera se mezclan tanto parte de la mitología como con la historia de Unai. Esto hace que el lector no solo esté completamente perdido y sin saber hacia dónde mirar, sino que entra una terrible sed de conocimiento sobre lo que está ocurriendo y sobre cómo está montada la historia. Así que, David, por favor, sácanos de esta duda.

La historia, además de corta, se lee rápidamente gracias a la espléndida pluma del autor, con una narración a la que no le faltan detalles pero tampoco le sobran. Y sobre todo por lo comentado anteriormente, tanto en el primer relato como en el segundo, el lector sentirá la necesidad de saber más, por lo que el libro será prácticamente bebido. La atmósfera de tensión que se vive a lo largo de la novela es, a mi juicio, sumamente difícil de conseguir.
Y los poemas, ¿qué decir de ellos? Personalmente me han encantado, todos. Tras ver el efecto que producen en la historia, es para aplaudir hasta cansarme.

En cuanto a la edición, es una maravilla el cuidado con el que está hecho la novela. Y hay que añadir y reseñar las excelentes ilustraciones de Gemna Martínez, que le aportan matices y riqueza a la narración (mi favorita es la primera ilustración que aparece en el comienzo). Por cierto, excelente el guiño a la antología «Alucinadas».

Conclusión, una lectura tan original y ágil como confusa, que dejará al lector con un gran sabor de boca y ansias de conocimiento. De nuevo te pido, David, que continúes esta historia porque de verdad lo merece.

4 comentarios:

  1. ¡Hola! Qué interesante este libro :D. Creo que le podría dar una oportunidad, además es cortito y para desconectar, como bien dices, viene genial. Qué guay que también tenga poemas. Gracias por la reseña. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Lo recomiendo encarecidamente, aunque sea por lo diferente que me ha parecido, y sobre todo en la saturación de estas fechas :P
      ¡Un besazo!

      Eliminar
  2. Hola, ni idea de que este libro existía pero como bien dices me parece bastante original, y el ser un libro corto y fácil y rápida lectura es algo que ayuda a que la persona te interesa un poco más, me lo llevo, a pesar de que no soy de leer muchos poemas de igual manera despertó mi interés, saludos desde kiwybooks!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Seguro que te encanta, son poemas que cuentan una historia, por lo que no es en plan buscando ser preciosos y tal. Quizás por eso me gusta tanto el Cantar del Mío Cid...
      ¡Un saludo!

      Eliminar

Siéntete libre de comentar qué te ha parecido el libro y la reseña, ¡pero siempre desde el respeto!
¡Muchas gracias!