sábado, 11 de febrero de 2017

Reseña #244. Sin saber por qué..., de Adolfo López García

Portada del libro Sin saber por qué... de Adolfo López García, en el que se aprecia una imagen de un hombre, y en su cráneo, multitud de imágenes difusas, como pensamientos.Sin saber por qué...


Editorial: Babidibu-Mirahadas
Páginas: 110
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 978-84-16484-66-9
Precio: 12,93 €

Sinopsis

Es curioso lo que hice cuando terminé de leer este libro la primera vez. De manera espontánea y, sin saber por qué..., me fui de nuevo al capítulo del principio que se titula «Yo Soy».
¿De qué trata el libro? Léelo, porque es cuerpo, mente, familia, valores, sociedad y amor... Léelo, porque es una guía de aprendizaje para amarse a uno mismo, pero no de autoayuda convencional, porque está escrito desde la humildad de alguien que sabe que las «recetas generalistas» no son útiles a todos por igual.
Defino su lectura como un cuadro de emociones..., cada una de un color, que te permiten avanzar sintiendo la vida, y afianzando un sentimiento primario y universal que cierra el círculo. «Yo soy queriendo ser feliz conmigo y contigo, querido lector».

Reseña

Un libro que hay que leer con la mente muy abierta y sin prejuicios.



Antes de nada quiero dejar claro que soy muy reacio a este tipo de lecturas porque intentan explicar algo a todo el mundo, como si todos fuésemos iguales Y no es cierto. Luego, a los libros de autoayuda tradicionales les tengo la cruz hecha; para mí, solo son una forma de gastarte el dinero tontamente, igual que los seminarios de 100 € en los que alguien, a cambio de mucho dinero, te explican cómo ser feliz sin tener en cuenta que tú eres especial. Pero este libro es, quizás, diferente.

Es un libro con una profunda dificultad para la reseña objetiva, ya que no hay manera de que no te afecten sus palabras. Podría leer este libro con otra persona, quien sea, y no sentiríamos lo mismo. La prueba está en que mi madre, que si bien le encanta leer nunca me había cogido un libro de los que me llegan, lo leyó antes que yo, gustándole mucho e incitando a que lo empezase cuanto antes. He comentado algunas cosas con ella y cada uno lo hemos sentido de forma distinta, si bien en la esencia coincidimos.

La parte objetiva de la reseña es que no es un libro de autoayuda sin más, de esos que saturan el mercado. Un decálogo de «¿cómo ser feliz?» válido para todos. No. Este libro está escrito desde el punto de vista de alguien que sabe que no somos iguales, que lo que me funciona a mí no tiene que funcionarle a mi hermano o a ti.

El lector acompañará a la protagonista al interior de su ser, a lo más profundo de su corazón, y experimentará una cantidad abrumadora de emociones, siendo imposible no verse en su piel en uno o más momentos. Es un viaje desde lo más bajo, la desesperación y la infelicidad, hasta lo más alto, la felicidad y la vida plena. Pero eso tiene unas etapas que hay que superar, algunas muy duras.
Y para hacer más amena la lectura, está escrita de manera preciosa, impecable. Usa un lenguaje directo y sencillo que puede llegar a ser hasta poético. No es un libro de autoayuda. Es mucho más.

Está claro que el autor sabe sobre lo que está hablando. Sus vivencias y sentimientos pueden ser observados en las páginas, y son fuertes e intensos. A veces sentimientos buenos y otras no, pero puros en su esencia, sin velos ni intentos de maquillarlos.

Chica pelirroja, con dilataciones y fumando, que se rasga la piel y, debajo de ella, no tiene nada. Solo vacío.

«Y entonces, de esos escombros polvorientos en los que se encuentran sumidas tus emociones, sentimientos y esperanzas, esos peligros que inundan tus relaciones personales, las cuales impactan casi a diario con la convivencia entre las personas que forman parte de tu vida en ese momento, observas cómo todo ello termina por mermar lentamente la resistencia de los escasos pilares que aún eres capaz de mantener en pie. La desgana, apatía, frustración y cierta distancia, inundan, en demasiadas ocasiones, lo que hasta ese momento pensabas que era tu vida. representada y pintada al igual que una isla grande y hermosa, repleta de esa pócima a la cual llaman felicidad. Esa misma isla que ahora, retirado todo el maquillaje con el que te has estado engañando tanto tiempo, descubres como un deserto seco y solitario, donde esperar la llegada de la desesperación, frustración, desamparo y ciertos miedos, puede ser un final crudo y real para tu existencia actual.
Así es como sientes que tu estabilidad, ese amor tan propio y cercano a ti junto con tu autoestima, se aproximan hacia un peligroso acantilado sin fina para tu vista.»

Ya desde la parte subjetiva, esta lectura me ha hecho plantearme muchísimas cosas. La primera es que no voy desencaminado con mi idea de cómo ser feliz. Es algo que me ha causado una alegría inmensa. Luego están todos aquellos recuerdos, todas esas situaciones y conversaciones que he tenido a lo largo de los años, y que han aparecido en mi mente con la fuerza de un tornado.

Los primeros temas son muy oscuros y negros. Sentimientos pesimistas, de menosprecio a uno mismo, esos que nos son familiares a todos. A medida que pasan los temas, la cosa cambia hasta llegar a El aroma de la navidad, una preciosa y emotiva oda al amor y a la felicidad, algo que deseamos experimentar todos los seres humanos, y con el que al menos yo me siento siento completamente identificado.

Luego tiene un tema sumamente interesante que habla sobre la educación de los niños, sobre todo de esos que padecen trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), y no puedo estar más de acuerdo con el autor. Os dejo un párrafo del tema.
«Ellos son los únicos culpables de lo que pasa, nada tiene que ver que las madres y padres tienen menos tiempo y menos espacio físico de esparcimiento al aire libre para que puedan jugar. Como están pocas horas en os colegios, en las academias de idiomas, informática, manualidades o en los propios hogares con sus videoconsolas, tablets y teléfonos móviles, cuando llegan esos momentos de esparcimiento y desahogo los llevamos a esos parques de bolas infantiles, para que, como comenta más de una madre o padre, «desfoguen» lo que llevan dentro.»

En cada tema se encuentra una fotografía o imagen de lo que se está hablando, además de tener incluso «ejercicios» para hacer, para conocer cómo estas y qué es lo que quieres y buscas. Los ejercicios son muy interesantes de hacer; puede que alguien se encuentre a sí mismo.

¿Cosas que objetar? Absolutamente nada. Como he comentado antes, cada uno lo entenderá y le afectará de manera distinta. Lo que se obtiene al concluir el libro son sentimientos, los sentimientos de cada uno, una posible meta para un futuro feliz y, quizás, conocerte y quererte más a ti mismo. Eso, bajo ningún concepto, puede estar mal.

En resumen, un libro diferente de autoayuda, narrado de forma preciosa, que creo que de verdad puede ayudar, y que yo diga esto es algo digno de tener en cuenta. Una vista diferente a  lo habitual que permitirá al lector conocerse y saber qué quiere de la vida.
Por supuesto, mi idea sobre los libros de autoayuda no ha cambiado, pero para aquellos que seáis reticentes, como yo, dadle una oportunidad a este.


2 comentarios:

  1. No termino de estar convencida. Soy muy reacia a los libros de autoayuda, y aunque digas que es diferente...no sé, no lo termino de ver, pero lo pensaré ;)

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    1. ¡Madre mía! Revisando esta entrada me di cuenta de tu comentario... Perdona la tardanza.
      Yo también era reacio, pero es un libro bastante bonito, la verdad.
      Perdona de nuevo!

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