viernes, 16 de diciembre de 2016

Reseña #233. El código Da Vinci, de Dan Brown

Portada de la novela de Dan Brown El Código da Vinci, donde en un fondo rojo hay un criptex dividido en dos, la parte superior en la parte inferior de la portada, y viceversa.

El código Da Vinci

Serie Robert Langdon II

Traductor: María José Díez Pérez
Editorial: Planeta
Páginas: 472
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408163152
Precio: 17,90 €

Sinopsis

El profesor de simbología religiosa de la Universidad de Harvard Robert Langdon se encuentra en París dando una conferencia. En la recepción que tiene lugar a continuación tiene una cita con el prestigioso comisario del museo del Louvre, pero éste nunca aparece. Horas más tarde, el profesor recibe una llamada: el comisario ha sido encontrado muerto y la policía francesa requiere de sus servicios. Langdon es conducido al Louvre y allí descubre que la víctima ha dejado un mensaje cifrado en la escena del crimen.
Convertido en el sospechoso principal, Langdon debe descifrar, junto a la criptóloga francesa Sophie Neveu, una serie de pistas que han sido dejadas específicamente para ellos. Si no consiguen resolver el puzzle a tiempo, un secreto milenario podría perderse para siempre, y sus vidas peligrarían.

«Espero sinceramente que esta adaptación de El código Da Vinci provoque en nuevos lectores el mismo entusiasmo que siento al explorar la historia secreta y los misterios del mundo en el que vivimos.»
Dan Brown

Reseña

Una de las novelas de más éxito de la historia.


Antes de nada hay que dejar claro que no es una nueva edición sin más. Es una adaptación. En esta revisión se busca un acercamiento al lector juvenil o al llamado joven-adulto, que no sea solo un libro leído por adultos o por amantes de la conspiración.
Los cambios, principalmente, son dos. Uno, se ha simplificado su lenguaje, haciéndolo más asequible a un público más joven. Dos, se ha añadido una serie de misterios y enigmas al margen de la trama a los que se accede mediante la web www.elcodigodavincinovela.com, que hará la lectura mucho más interactiva, permitiendo que el lector se sienta como Robert Langdon y Sophie Neveu. No es algo obligatorio y no afecta a la novela, pero sí que es interesante.
Por cierto, la edición es preciosa. Tapa dura negra con letras y un criptex en dorado. Y también tiene varias imágenes a color de lugares y obras de arte que aparecen en la novela. Me ha gustado mucho esta edición, la verdad.

Bueno, centrémonos en el contenido. Haciendo un breve resumen, ya que casi todo el mundo conoce la historia, el lector se encuentra con Robert Langdon, el mismo personaje que en Ángeles y Demonios. Este profesor de Harvard, experto en simbología religiosa, se verá envuelto en el asesinato de uno del célebre conservador del Museo del Louvre, Jacques Sauniêre, ya que todas las pistas sobre el misterioso asesinato apuntan a Langdon. Sophie Neveu, criptóloga de la policía, aparecerá en escena debido a las inquietantes pistas dejadas por el propio muerto, como una serie de números, frases sin sentido, la propia postura de su cuerpo... y también será envuelta en el asesinato cuando decide ayudar a Langdon a demostrar su inocencia, para lo que se embarcarán en una carrera contrarreloj para ir descifrando las pistas que Saunière les ha ido dejando y que el mayor secreto de la cristiandad, y posiblemente de la humanidad, no caiga en malas manos: el Santo Grial.

Reconozco que no he leído absolutamente nada de Dan Brown (ni he visto las películas), y tampoco podría decir el porqué, simplemente no me llamaba este libro (pero sí el de otros autores, como Scott Mariani). Pero una vez leído el libro ahora entiendo el éxito tan rotundo que tuvo esta novela. 
Una vertiginosa acción, misterios y acertijos a contrarreloj bajo amenaza de muerte, una nueva realidad diferente de algo que se creía conocido, el que esté metido por medio un profesor de simbología religiosa y se tenga que enfrentar a la Iglesia... Son elementos que dispersos probablemente no digan nada, pero que juntos han construido una historia de 80 millones de ejemplares vendidos.
80 millones de ejemplares... ¿la convierten en una de las mejores novelas de la historia?

Es una novela sumamente ágil, en la que toda la acción ocurre en prácticamente un día. Describe lo interesante para la historia, borra detalles y datos superfluos, los escenarios en los que se tiene la acción adolecen incluso de un poquito de falta de detalles, pero realmente no son necesarios. Ni siquiera hay una evolución de los personajes, centrando toda la atención en la resolución de los enigmas y en la carrera contrarreloj. Por otra parte, con esta adaptación se consigue un lengua sencillo y totalmente asequible para cualquier lector: complejos conceptos contados de tal manera que son entendibles para todo el mundo.

Cuadro de la Última Cena de Leonardo da Vinci, donde se puede apreciar a Jesús en el centro con sus discípulos.
La última cena (1495-1497), por Leonardo da Vinci. Temple y óleo sobre yeso. Se encuentra en la basílica menor de Santa Maria delle Grazie, Milan (Italia)
«La búsqueda del Santo Grial es el empeño de ir a arrodillarse ante los huesos de María Magdalena, es un viaje para rezar a los pies de la proscrita»

Pero no, para mí no está dentro de las mejores. Entiendo su tremendo éxito, pero no será un clásico. Es como un blockbuster, aúna lo que más le gusta a la gente. 
Hay un par de cosas que personalmente no me ha gustado nada de la novela. Para empezar, que absolutamente todo ocurra en un día le resta veracidad: ni dormir, ni comer, ni descansar casi; todo el rato huyendo pero siguen con una agudeza mental increíble. 
Por otra parte, la historia del protagonista es irrelevante: Langdon podría haber sido un SAS británico, de la CIA o un Legionario, un mercenario o un asesino con acceso a esa información, y el resultado hubiese sido el mismo. Se adapta demasiado rápido a su nueva condición, tanto de fugitivo como de héroe, sin afectarle en lo más mínimo. En ese aspecto, Sophie es un personaje infinitas veces más rico en matices, tiene una historia, sabe el porqué de lo que hace, además de presentar momentos de optimismo, de flaqueza, etc., pero no es el caso de Langdon.

Como dije, nunca leí la obra original y no sé si se ha modificado alguna parte. En ese aspecto me ha ocurrido una cosa curiosa. Hasta la página 300 o así, todo iba rodadísimo; todo encajaba a la perfección, siendo muy adictivo el libro. Y a partir de ahí noté cómo se perdía parte de la agilidad que le había caracterizado. Me daba la sensación de que, en determinadas escenas, faltaba algo o cambiaban muy rápido de personajes o se llegaba con demasiada premura al objetivo. 
Si bien el final me pareció un buen final, creo que el autor se precipitó, pasó de estar todo en el aire a tener absolutamente todos los cabos atados en dos o tres páginas. Eso sí, el misticismo final queda genial y deja un buen regusto, permitiendo a la mente del lector divagar todo lo que desee.

También me gustaría aclarar algo. No es una novela histórica. La mayoría de los lectores leen esta obra y creen que tienen un su poder hechos confirmados y reales. Nada más lejos de la realidad. Como explicó José Luis Gil Soto en su conferencia «La novela histórica vista por un escritor extremeño», toda novela histórica debe explicar en una nota de autor qué hechos son reales y cuáles no. Está permitido cometer errores en las novelas históricas (solo en los ensayos no se permite fallar), ya sean errores a posta o sin querer, pero hay que explicar en la medida de lo posible las equivocaciones. No es el caso de este libro dado que el autor da la sensación de que lo que el lector tiene en sus manos es algo oficial, algo histórico. 
Esta edición presenta una nota de autor explicando que los cuadros, los rituales y la arquitectura son reales, y sí, lo son, al igual que el Opus Dei. Se conoce la creación de un Priorato de Sion en 1099, que desapareció en 1617, pero no tiene absolutamente nada que ver con el Priorato de Sion creado a mediados del siglo XX, que es el que.introduce la trama del libro e intenta demostrarlo. El priorato original era una de tantas órdenes monásticas de la época que acabó desapareciendo; por otra parte, el líder de un priorato es un prior, no un Gran Maestre, por lo que es bastante imposible que las celebres personas que se dicen que fueron Maestres, como Newton, Botticelli, Hugo, etc, no pudieran serlo.
Lo contado sobre el Concilio de Nicea es incierto, nunca se debatió en dicho concilio la construcción de la Biblia. Y, por cierto, se da el caso que los evangelios apócrifos suelen ser más participes a aumentar la divinidad de Cristo que la propia Biblia, cosa que en la novela se comenta que es contraria.

En conclusión, es un buen libro de ficción con una cierta base histórica real entre muchísima suposiciones y teorías no comprobadas, pero nada más. Perfecto para los amantes de las conspiraciones, de las novelas ágiles y entretenidas, que no quieran separarse de sus páginas. Pero sería bueno alejarse de esta obra si lo que se busca es veracidad.

2 comentarios:

  1. Vaya, me ha parecido curioso lo de que haya una "adaptación", primera noticia que tengo del tema. Tiene buena pinta, podría darle una oportunidad.

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    1. ¡Hola!
      Por lo que sé el autor quiso que llegase a los jóvenes y Planeta decidió sacar la adaptación. No he leído la edición original, pero esta si es muy fácil de leer.
      Un saludo!

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