martes, 20 de septiembre de 2016

Reseña #216. Algún pecado raro, de Jesús Carnerero

Portada de la novela Algún pecado raro de Jesús Carnerero, con fondo negro y un ojo que se ve a través de una mira de francotirador.

Algún pecado raro


Editorial: Amazon
Páginas: 196
Formato: Kindle
ASIN: B00QPMCWE4
Precio: 1,00 €

Sinopsis

El ojo en la mirilla, el dedo acariciando el gatillo, incapaz de disparar. El objetivo: una mujer que lo cautiva.
Poco después, Neil Oldman se topa con esa misma mujer y accede a formar un tándem de delincuentes tan fructífero como apasionado y embutido en un halo de misterio y mentiras. 
A partir de ahí, las consecuencias serán tan sorprendentes como duras.

Y es que lo peor que le puede pasar a un asesino a sueldo es no apretar el gatillo cuando tiene la oportunidad.

“Porque todo el mundo tiene algún pecado raro que no se atreve a mentar ni con la sesera descansando sobre la almohada, en la más absoluta intimidad, en la seguridad de la noche, ni aunque duerma abrazado a la soledad.”


Reseña

Un libro distinto que permite introducirse en la mente del asesino, un asesino que ha fallado en su cometido.

Voy a ser totalmente sincero. Cuando empecé este libro no leí la sinopsis y no fue hasta la décima página de la novela cuando fui a ver de qué trataba el libro. No porque no se entendiese, ni por asomo, sino porque la historia no iba por donde creía... Al fin y al cabo, si se lee la sinopsis parece un libro de novela policíaca, incluso de aventuras y/o acción, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad.

Me ha sorprendido gratamente. Como he dicho esperaba eso, una novela tipo «Castle» o algo más parecida a la serie de TV «Lucifer» sin elementos mágicos. Pero en realidad lo que el lector tiene entre sus manos es el hundimiento de todos los principios, de todas las ideas y creencias que tenía un consumado y experto asesino a sueldo simple y llanamente porque no ha apretado el gatillo cuando tenía su blanco a tiro. Pero no es que todos vayan a matarle ahora, no, sino que sus propios razonamientos y conclusiones son los que destruirá todo en lo que creía. Ese blanco, esa mujer, pondrá su vida patas arribas. Y sin poder hacer nada para remediarlo.
A partir de ese momento el asesinado y «el blanco» pasan a formar un interesante y lucrativo dúo que se verán envueltos en más de un problema y pondrá en peligro sus vidas.

Si hacemos balance, de las 196 páginas, menos de un tercio son las que corresponden a la acción propiamente dicha. El resto está formado tanto por las reflexiones y conclusiones del protagonista cómo las situaciones creadas por dichos pensamientos; en este aspecto me ha recordado muchísimo a «La Ilíada», ya que también es un libro que puede parecer de aventuras pero trata mayoritariamente de la locura de Aquiles por quitarle a Biseida y por la muerte de Patroclo.
Esto es muy interesante para mí porque no es una novela en la que el protagonista sea un francotirador deshumanizado, como suelen serlo en la realidad. Es un asesino al que le asoman las dudas, donde no quiere ver la conclusión obvia -y la única-, un asesino que pasa de ser un Dios ejecutor cuando mira a través de la mira de su rifle a un simple mortal atormentado por su fallo. Esto es, cuanto menos, muy curioso.


Imagen de la película El Francotirador, que se ve como el protagonista (Bradley Cooper) está pensativo.
Imagen de la película El Francotirador
«-A follar -respondió ella sin despeinarse un solo pelo, sin hacer el menor esfuerzo, sin inmutarse-. No he venido a follar contigo, Neil. Así que, tranquilidad, ¿sí? No voy a colaborar a que aumente tu cansancio.
Me había puesto rojo. Hacía años que no me ponía rojo, pero ella lo había logrado sin dedicarle demasiado empeño, sin querer.
Disimulé tan bien como mis dotes de actor me permitieron. Sumergí mi cara y mi hocico dentro de la taza. Bebí hasta abrasarme el esófago.
Hasta que se me apagó el rubor.»

Es fácil llegar a la conclusión que realmente lo que importa en la novela son los dos personajes principales. Ambos son personajes que evolucionan y cambian, pero es algo que se desarrolla a velocidades distintas para ambos. Mientras que la evolución de Neil durará toda la novela y pasará por numerosas fases, la mujer tendrá siempre un halo de misterio y engaño que se irá desvelando poco a poco para, en el momento determinado, dar la gran sorpresa. Dado que los personajes son lo importante, no voy a comentar nada de ellos; dejo que el lector juzgue por sí mismo.

El narrador es Neil, quien cuenta la historia a modo de memorias. Dado que es él quien sufre y quien se encuentra en el centro del torbellino de pensamientos, las descripciones cambian con su estado de ánimo; si en determinados momentos está apático, apenas se fija en las cosas y no las relata. Si está de mejor humor aumenta la cantidad de detalles. En definitiva, se fija y recuerda lo que es importante o llamativo para él, dándole a mi juicio una veracidad mayor a la historia. Por supuesto, no sabe lo que piensan el resto de personajes por lo que únicamente puede suponer.

Me ha gustado mucho, pero mucho, la forma de narrar que tiene Jesús Carnerero. Es una prosa fluida, sin nada de florituras, solo permitiéndose usar frases muy cortas para remarcar algo, dándole más fuerza. Ese recurso, que es verdaderamente simple, es uno de los que más me gustan siempre y cuando no se abuse de él, y se sepa en qué lugar debe usarse.
En la novela se usa un lenguaje coloquial, por lo que son relativamente comunes las expresiones vulgares de enfado o sorpresa.

El autor, para complementar la historia, al inicio de cada capítulo pone unas líneas de una canción -cuyo nombre y compositor están al final del libro- que o bien ha dado pié al capítulo o bien ha creído que iba con él. Es muy interesante el escuchar las canciones mientras se lee el capítulo, como el propio autor explica y recomienda antes de empezar la lectura.

Del libro como tal no tengo queja alguna. Solo hay una parte en la que yo hubiese alargado la historia y no habría cortado tan drásticamente, y es en el tema de la confesión del asesino. Podría haber dado un giro a la historia sorprendente, o los personajes podrían haber reaccionado de otra forma. Pero el hecho de cómo los personajes se lo toman me ha dejado un poco frío, como si le faltase algo en esa situación. Este es el único «pero» que yo le pongo a una historia que me ha gustado de principio a fin por su agilidad -me lo leí en una noche- a pesar de ser mayoritariamente reflexiones, pensamientos y acciones provocados por ellos.

A modo de conclusión, un más que interesante y original libro, con unos personajes que son el eje de la novela y un final que puede dejar a más de uno con la boca abierta. Recomendadísimo para cualquiera que busque una lectura corta con una prosa cuidada y que le gusta sumergirse en la mente de los protagonistas.


6 comentarios:

  1. ¡Hola! No me llama la atención pero gracias por la reseña :)

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    1. ¡Hola! No hay problema, posiblemente alguno de los otros libros del autor te llamarán más la atención.
      ¡Un beso y gracias por comentar!

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  2. No me llama la atención, así que no creo que le dé una oportunidad.
    ¡Gracias por la reseña! :D
    ¡Besos!

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    1. ¡Hola! Puedes probar con otros libros, lo que pasa es que no es lo que parece :3.
      Gracias por comentar! ¡Un beso!

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  3. Hola a todos,
    Soy Jesús Carnerero, el autor de la novela que se reseña aquí. Muchas gracias por hacerme hueco, y gracias también por los comentarios aunque no os haya convencido para que me leáis, otra vez será!

    Un saludo, espero que nos volvamos a leer!

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    1. ¡Hola! ¡Ese es el espíritu! Ya verás como sí, :3

      ¡Un abrazo!

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