viernes, 21 de agosto de 2015

#171. En las Montañas de la Locura y otros relatos, de H. P. Lovecraft

Editorial: Plutón Ediciones
Páginas: 192
Encuadernación: Rústica
ISBN: 978-84-15089-50-6
Precio: 4,50€

Sinopsis

H.P. Lovecraft, discípulo de Edgar Allan Poe, con ese título amplía las ramificaciones y seres fantásticos del “Terror cósmico”, previamente introducido con otras de sus obras: La Llamada de Cthulhu.







Reseña

Esta ha sido, sin duda, una de las lecturas más densas y fascinantes en las que me he sumergido en mi vida, sencillamente.

Esta novela del grandísimo escritor estadounidense Howard Phillips Lovecraft, parece ser que estuvo inspirada en la obra de Edgar Allan Poe, La Narración de Arthur Gordon Pym, la cual no he leído, pero la tengo en mi lista de “deseados” desde hace tiempo.

Nos situamos en el círculo polar antártico. Un grupo de investigadores lleva a cabo una expedición y entre ellos se encuentra nuestro narrador, del cual no sabemos su nombre, aunque sí sabemos que es un geólogo de la Universidad de Miskatonic y que ha sobrevivido a una tragedia que nos va a contar a lo largo de la narración…

El equipo está compuesto por un grupo de profesionales, sus perros, a los cuales utilizan para desplazarse en trineo, así como un equipo de investigación adecuado para llevar a cabo su trabajo.

Nuestro narrador nos contará cómo un pequeño grupo de hombres y sus perros se adentrarán en unas montañas de aspecto antinatural y aberrante para no volver con vida jamás… Este grupo, con el investigador Lake retransmitiendo al resto del equipo todos sus descubrimientos, se topará con algo insólito: lo que en principio parecen fósiles de unos seres que nada tienen que ver con nada conocido por el hombre. Seres que parecen vegetales pero que tienen branquias y miden alrededor de dos metros.

Más tarde, el resto del equipo viajará al lugar donde sus compañeros de investigaciones se encontraban para descubrir que, tanto los perros como los hombres, (casi todos a simple vista, ya que hay un desaparecido), yacen sin vida y en unas condiciones alarmantes: mutilados, desmembrados.

A partir de aquí comenzará una angustiosa investigación que conducirá a estos hombres hacia las “montañas de la locura”, una cordillera de apariencia casi demoníaca que alberga en su interior los restos de lo que parece ser una ciudad que estuvo habitada hace millones de años por seres extraterrestres, mucho antes de la aparición del hombre en la Tierra, o eso pensaban ellos…

Conforme estos investigadores se van adentrando en las entrañas de este aberrante lugar, su sensación de angustia y falta de seguridad va creciendo. Irán conociendo poco a poco, a través de pinturas en las paredes de esa ciudad en ruinas, la historia de los «shogoths» y los Primordiales, los seres de origen extraterrestre que habitaron la ciudad millones de años atrás. Finalmente harán un hallazgo que jamás, ni siquiera en sus peores pesadillas, podrían haber imaginado. Un hallazgo que les perseguirá el resto de sus vidas, haciéndoles incluso lamentar haber sobrevivido a la expedición por el continente antártico…

¿Qué decir sobre este libro? Para empezar, que ni por asomo lo recomendaría a aquellos que no son lectores habituales o que nunca hayan leído nada de Lovecraft. Esta obra, si por algo se ha caracterizado, al menos para mí, ha sido por su densidad y la complejidad de su expresión. La obra es, en un altísimo porcentaje, pura y dura descripción. Descripción sumamente detallada de cada uno de los lugares en los que va sucediendo la narración, texturas, olores, seres, formas… Todo, absolutamente todo queda minuciosamente descrito en esta obra, lo que nos permite abrir de par en par las puertas de nuestra imaginación y casi “ver” todo lo que nuestro narrador nos va explicando. Es simplemente fascinante la manera en que esta obra está escrita.

"Lo que se crió y habitó dentro de aquellos asombrosos edificios en la era de los dinosaurios no fueron, desde luego, dinosaurios, sino algo mucho peor. Estos eran seres nuevos y casi desprovistos de cerebro, pero los constructores de la ciudad eran viejos y sabios y habían dejado ciertas pistas en las piedras que, incluso entonces, llevaban colocadas casi mil millones de años (...), piedras colocadas antes que hubiera existido en la Tierra vida auténtica. Ellos fueron los que crearon y esclavizaron esa vida y los modelos en que se fundaban los pérfidos mitos primigenios que se insinúan con temor en los Manuscritos Pnakóticos y en el Necronomicón. Eran los Primordiales que habían bajado de las estrellas cuando la Tierra era nueva –los seres cuya sustancia había modelado una extraña evolución y cuyos poderes eran mayores de los que jamás habían existido en este planeta–"
Uno de los puntos del libro que más me han impresionado han sido las descripciones de las criaturas extraterrestres que aparecen en la narración. Estos seres tienen formas totalmente alejadas del arquetipo de extraterrestre, hecho a imagen y semejanza del hombre (piel gris o verde, cabeza y ojos grandes, gran altura y delgadez, forma humanoide…). A pesar de tener una apariencia tan “amorfa”, me sorprendió muchísimo cuando encontré en Internet dibujos de estas criaturas siendo exactamente iguales a como yo me las había imaginado durante la lectura. Es fácil que dos personas se imaginen igual una casa, una persona, un animal… objetos o seres que todos conocemos y hemos visto. Pero cuando varias personas se imaginan exactamente igual a seres nacidos de la imaginación de un escritor, es porque dicho escritor ha hecho un trabajo excelente con sus descripciones.

La temática del libro es simple pero efectiva. Durante toda la narración el lector deseará conocer por qué murieron en tan horribles condiciones los investigadores que viajaron primero a la cordillera helada; qué fue del investigador desaparecido; quiénes son esos extraños y terroríficos seres con aspecto vegetal, y si permanecerán como fósiles durante toda la obra o volverán a la vida en algún momento; y sobretodo, qué se esconde en esas ruinas supuestamente desiertas desde hace millones de años. La única barrera que el lector tendrá que superar para lograr satisfacer su curiosidad es la ya mencionada densidad en la expresión.

Como resulta evidente, el ritmo de la narración es lento. Durante esta obra es muy habitual toparse durante páginas y más páginas con una retahíla de descripciones, mientras que no se avanza absolutamente nada en la trama, y este es su principal inconveniente. A veces, tanta descripción se hace tediosa. Sin embargo, a pesar de ser una lectura pesada, esto se compensa gracias a que su extensión es más bien corta y a que se utiliza un lenguaje sencillo y claro.

El libro, a pesar de ser considerado dentro de la temática de terror, no me ha resultado terrorífico como tal, aunque su ambientación enigmática y lúgubre hará que el lector se sienta tan agobiado y perturbado como los investigadores de la historia. Eso sí, no sería justo por mi parte no mencionar lo trepidante y espantoso que es el final. Es una de las cosas que más me gustan de Lovecraft: lees relajado toda la narración (sea novela o relato) y de repente, de forma inesperada y justo al final, te deja temblando y con la mandíbula desencajada… ADORO eso.

No tengo mucho que decir sobre los personajes humanos, ya que apenas llegamos a conocerlos. Se nos presentan de una forma bastante superficial dado que las circunstancias de los acontecimientos así lo precisan. 

En resumen, una auténtica obra maestra que debería ser leída obligatoriamente por todos los amantes del género de terror. No sé qué más decir. Una genialidad a la altura de un grandísimo escritor como lo es H. P. Lovecraft.

En mi edición de esta obra aparecen también dos relatos cortos:

-La ciudad sin nombre: Me recordó un poco a En las Montañas de la Locura, tiene un argumento similar: un arqueólogo decide viajar a la Ciudad Sin Nombre para investigar sobre la misma, y descubrirá que no fueron precisamente seres humanos los que la fundaron y habitaron…

-Los Gatos de Ulthar: Un relato muy cortito, encantador (sobre todo cuando te fascinan los gatos, como a mí) y con “final feliz”. En el pueblo de Ulthar vive un matrimonio de ancianos que atrapa y mata a todos los gatos que se atreven a salir de las casas de sus dueños. Un día aparece en el pueblo una caravana donde viven unos peregrinos, entre ellos un pequeño niño huérfano que tiene un gatito. El gatito cae en manos del matrimonio de ancianos y muere esa misma noche. En niño, al enterarse, clama venganza a los cielos. Después, todos los gatos del pueblo desaparecen de sus casas para dirigirse a la morada del horrible matrimonio de ancianos. Al día siguiente, los gatos aparecen de nuevo en sus casas, gordos y brillantes…

¿Qué más puedo decir? Adoro a este hombre con toda mi alma. De lejos mi autor favorito junto a Stephen King. Precisamente ayer, 20 de agosto de 2015, se cumplieron 125 años desde su nacimiento. Que esta reseña sirva como un pequeño homenaje

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