domingo, 1 de febrero de 2015

#146. El gato negro, de Edgar Allan Poe


Perteneciente a: Cuentos Completos
Editorial: Augur
Páginas: 15 de 872, aprox.
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788493669126
Precio: 39,80 € en físico. Gratis para los que tengan un ereader Sony pero de otra edición

Sinopsis

El protagonista de este relato nos narra cómo cambia su vida por el amor que profesa a los animales. Esa pasión, sumada a la creencia en las supersticiones y a los hechos paranormales a los que logra encontrar explicaciones racionales, hará que se refugie en el alcohol y que su vida experimente un giro de 180 grados.
Sinopsis del relato en concreto.





Reseña 

Un relato breve pero lleno de elementos tétricos y de suspense, con una lección sobre la naturaleza humana.

He de aclarar que, debido a la complejidad del análisis de la obra completa fomentada, sobre todo, por la diversidad de narraciones, he decidido reseñar un solo relato podrá servir como muestra del valor de los relatos de Edgar Allan Poe.

La narración en primera persona que lleva a cabo el protagonista del relato hace al lector involucrarse inmediatamente en la lectura. En principio, el personaje principal, que nunca nos desvela su nombre, conquista a los lectores más sensibles gracias a su autodescripción, pues se define como un amante de los animales y el hombre perfecto para su mujer, también amante de estos, que, además, va a permitir al protagonista anónimo que cumpla su sueño de rodearse de criaturas a las que dar cariño. Entre todas ellas se encuentra un gato negro, al que bautizan como Plutón y que se convertirá en el verdadero protagonista del relato, razón por la cual, quizás el narrador no nos había desvelado su nombre y no hizo mucho hincapié en su propia descripción, pues esta no va más allá de una página.

Pronto, el narrador hará alusión a la superstición que rodea a los gatos negros mediante la presentación de los pensamientos de su mujer, quien cree que “todos los gatos negros son brujas metamorfoseadas” y, parece que no va muy desencaminada la esposa cuando piensa esto, pues será el gato el causante del cambio radical que darán sus vidas.

Es un goce leer este relato que considero uno de los mayores representantes del Romanticismo y más aún del Romanticismo Oscuro, movimiento al que se adscribe Edgar Allan Poe. La combinación de la superstición, que tiene una gran importancia en el Romanticismo, con la naturaleza del protagonista -en principio hombre ideal y, a medida que transcurre la historia, autodestructivo- así como el ambiente oscuro y fantasmagórico del que se envuelve la trama hacen que el relato sea una muestra altamente representativa de ese movimiento.

“La perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano, una de las 
facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el corazón del hombre.”

Una de las características de ese Romanticismo Oscuro al que hemos aludido es precisamente la evolución del personaje que acaba autodestruyéndose como consecuencia de las circunstancias de su vida, y el narrador plasma a la perfección a ese tipo de personajes, ya que podemos ver una gran evolución de su personalidad a lo largo de las pocas páginas que ocupa el relato, pues llega a convertirse en una persona alcohólica envuelta por un halo de misterio y oscuridad que engancha al lector y lo obliga a precipitarse al final para conocer el desenlace del desgraciado protagonista.
Una de los aspectos que me sorprende de la obra es la mezcla de lo paranormal con lo racional, aspecto que, por otro lado, achaco al mismo movimiento romántico, que se basa en la conjunción de contrarios. Es sorprendente la explicación, sumamente científica y racional, que el protagonista le da a un hecho que, en su situación, cualquiera hubiera calificado de paranormal, hecho que no quiero desvelaros aquí…
En cuanto al final, es llamativa la perversidad que tiene el protagonista. Por otro lado, es el final uno de los aspectos que más insatisfecha me deja del relato. Si bien es cierto que encaja perfectamente con la historia, también es verdad que esperaba algo más, pero dejo a vuestro criterio este aspecto y ya me comentaréis que os ha parecido.
El estilo del relato es formal y muy accesible para cualquier tipo de lector; la prosa es sencilla y de muy buena calidad. Carece de ornamentos y es muy clara. Personalmente, recomendaría a los lectores que comienzan ahora a aficionarse a la lectura que se animen con este tipo de obras, pues al tener desenlaces rápidos no saturan. Además, engancha desde la primera palabra y ayuda a continuar con la lectura gracias al misterio y el suspense. Para los lectores más experimentados, el relato puede ser una buena oportunidad para adentrarse en otros aspectos, como puede ser el del subconsciente y la personalidad como un iceberg del que solo se ve una parte mínima (son estos aspectos algunos de los que, poco después, describiría Freud con el psicoanálisis, pero que ya están bien planteados en obras románticas).
He de decir que conocí a este escritor relativamente tarde, en 2º de bachillerato, pero desde que leí El gato negro en ese curso, no he dejado de leer y releer a Edgar Allan Poe, pues me parece un autor muy interesante. Iré escribiendo reseñas de otros de sus relatos de vez en cuando, aunque confío en que si leéis “El gato negro” querréis leer el resto de sus narraciones.


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