jueves, 15 de agosto de 2013

#76. El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry (reseña enviada por Stephanie)



Editorial: Salamandra
Páginas: 96
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788498381498
Precio: 5,95 €

Sinopsis

Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días. La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía: "Por favor..., ¡dibújame un cordero!"

Reseña

Reseña enviada a mi correo por Stephanie, por lo que va a tener el privilegio de ser la entrada número 100 del blog. ¡Muchas gracias, y espero que les guste! Pd. No he intervenido para nada en esta reseña.

En esta obra, Antoine de Saint-Exupéry nos invita a visitar un planeta muy pequeño, donde encontraremos una preciosa flor, baobabs, grandes dosis de magia y fantasía y también un pequeño que nunca renuncia a una pregunta una vez formulada… Antoine de Saint-Exupéry nos presenta a El Principito.

¿Cuántas veces nosotros, a lo largo de nuestra vida, nos dejamos llevar por la melancolía y echamos la vista atrás, hacia el pasado, hacia ese niño curioso y vivaz que fuimos algún día? ¿Cuántas veces hemos mirado hacia atrás con la esperanza de encontrarnos a nuestro propio Principito? Estoy segura de que podríamos aprender tantas cosas de él o ella si le tuviéramos delante… Del mismo modo que el aviador, coprotagonista de la historia, va descubriendo y sorprendiéndose a través del pequeño Principito.

Para quienes no lo hayan leído, hay que destacar que no es un libro con un lenguaje rebuscado o una historia “filosófica”. Es un libro para niños, y por lo tanto es claro y simple. Sin embargo en la simplicidad está la belleza. Lo que sí es cierto es que es un libro muy metafórico, y por lo tanto cada uno puede interpretarlo a su manera. Yo tengo mi propia interpretación, totalmente personal. Lo cierto es que cada simple detalle mencionado en la obra puede tener una interpretación, y ese es uno de los aspectos que más enriquecen esta historia.

En cuanto a la interpretación personal, os contaré la mía. Nos encontramos ante dos personajes principales, el aviador y el Principito. El primero representa al adulto, conecta con el lector hasta el punto en que logras meterte en sus zapatos. El segundo representa la infancia, esa curiosidad por cosas que los adultos ignoran, esa capacidad de ver más allá de lo que muestran los ojos. El aviador nos habla de su frustrado sueño de ser pintor, y de su deseo de seguir siendo un niño, pero sin embargo no lo es. Quizás su encuentro con el Principito sea un intento por recuperar al niño que algún día fue. 

“Lo esencial es invisible para los ojos”

Encontramos además otros personajes como la flor, que yo asemejo al amor y la amistad, los grandes tesoros que una persona debe cuidar y proteger; los baobabs, que proporcionarán al Principito disciplina y responsabilidad, una especie de trabajo, aunque también pueden ser relacionados con los problemas de la vida, que deben ser destruidos antes de que crezcan mucho y sea demasiado tarde; e incluso ese pequeño planeta, el planeta del Principito, puede que simbolice su propia vida, su propio mundo interior. Tan pequeño pero tan rico, con su rosa, sus baobabs, sus volcanes…

Pero no todo queda en el mundo del Principito. Éste decide un día viajar a otros planetas, donde conoce diversos personajes: un rey que necesita dar órdenes constantemente, lo que se identifica con la sed de poder; un vanidoso, que se identifica con el ego, la incapacidad de muchas personas de ver más allá de sí mismas; un borracho, la debilidad de la gente frente a los vicios; el hombre de negocios, la necesidad del adulto de sentirse realizado a través del trabajo, e incluso la obsesión con él, de modo que olvidan que tienen una vida más allá de éste; el farolero, que repite una y otra vez la misma rutina; el geógrafo, que a pesar de ser muy importante depende de los exploradores para poder ser útil y cumplir con su trabajo… En resumen, en esta parte nos encontramos con que el Principito “sale” de su mundo interior y se relaciona con la sociedad.

Estamos ante un cuento de pocas páginas y fácil lectura que encantará a los niños por su carismático protagonista y por sus divertidos viajes a través de los diversos planetas. Sin embargo, considero que somos los adultos quienes podremos valorar verdaderamente esta obra, llegando a desentrañar cada mensaje, cada metáfora, cada moraleja escondidos entre líneas, lo que hará de este libro una obra maestra. En la historia dice “Lo que más embellece al desierto es el pozo que oculta en algún sitio”. De la misma manera, lo que más embellece a esta obra es la historia oculta entre líneas.

Encontraremos frases que nos dejarán con el corazón en un puño, tan sencillas y ciertas que nos parecerá mentira que nos hayan sorprendido o resultado chocantes (como por ejemplo cuando nos explica qué es lo que hace especial y única a una rosa de entre un millón). He querido escoger un párrafo significativo, pero me ha resultado realmente difícil, dada la cantidad de reflexiones preciosas que podemos encontrar. Sin embargo, desde la primera vez que lo leí, hubo uno especial, que me estremeció principalmente. Recomiendo leer el libro, ya que no dejará indiferente. Aconsejo a todo el mundo que busquéis esa parte especial que os haga vibrar el corazón. No perdáis la oportunidad de leer una pequeña obra de arte, tan pequeña y bella como ese planeta en el que se podía ver cuarenta y tres puestas de sol el mismo día. Absolutamente recomendable, aunque quizás el punto más débil esté en la traducción, que aunque no he leído el libro en francés, tengo constancia de que la traducción deja bastante que desear. Si os resulta posible leerlo en francés, no lo dudéis. Si no, los fallos de traducción son una pequeñez que apenas restan calidad a esta obra.

Me reitero: dadle una oportunidad. El Principito os hará reflexionar, soñar, imaginar, os enseñará. Paradójicamente, os hará crecer… Y no os dejará indiferentes.

“-Ustedes no son en absoluto parecidas a mi rosa: no son nada aún. Nadie las ha domestricado (…) Ustedes son muy bellas, pero están vacías. No se puede morir por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer que mi rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella la rosa a quien yo he regado, es ella a quien yo puse bajo un globo, es ella a quien yo abrigué con un biombo, es ella cuyos gusanos maté. Es ella la rosa a quien escuché quejarse, alabarse o algunas veces callarse. Puesto que ella es mi rosa.
(…)
-El tiempo que pasaste con tu rosa hace que tu rosa sea tan importante”

¡Un saludo, y espero que os haya gustado!

Sobre el autor

Para conocer más sobre la vida y obra de Antoine de Saint-Exupéry, hacer clic aquí.




2 comentarios:

  1. Esa frase que citas es preciosa. A pesar de que el libro apunte a los niños, pienso que, aunque el autor no lo haya querido, está dirigido a los adultos, por eso que mencionas cuando hablas del aviador.

    Los niños/as "son" el principito. En cambio, como demuestra mucha gente cuando lo lee o lo recuerda, el principito hace mucho bien a los adultos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De parte de Stephanie, que lleva sin internet desde hace bastante tiempo, que te da las gracias por el buen comentario sobre esta magnífica obra.

      Ya cuando tenga internet, ella te responderá :)

      ¡Un saludo!

      Eliminar